Un nuevo comienzo te espera en las aguas.
El bautismo es el paso público de una transformación interna. Es decir "sí" a la vida que Dios diseñó para ti, dejando atrás el pasado y naciendo de nuevo en Su amor.
Una decisión de fe, un compromiso del corazón.
En Cordero de Dios creemos que el bautismo es una puerta abierta hacia la renovación. No es solo un rito, sino el testimonio de que has decidido seguir a Jesús. Por eso, antes de sumergirte, caminamos contigo en un proceso de discipulado para que comprendas profundamente el significado de este paso.

El bautismo no es el final del camino, sino el hermoso comienzo de una vida caminando de la mano con el Señor.
"Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos."
El Camino hacia las aguas

El Discipulado.
Antes de cada bautismo, nos reunimos para estudiar la Palabra. Queremos que tu decisión sea consciente, llena de paz y entendimiento sobre la gracia de Dios.
La Decisión.
Dios no obliga a nadie; Él invita. Este paso nace de tu propio deseo de ser renovado y de pertenecer a Su familia de una manera pública y especial.


La Celebración.
Nuestros bautismos son momentos de fiesta. Como iglesia, nos gozamos al ver a un hermano o hermana nacer de nuevo y comenzar su historia en Cristo.
"Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva."
¿Sientes el llamado en tu corazón?
Si tienes dudas o ya has tomado la decisión, déjanos tus datos. Nos pondremos en contacto contigo para contarte las próximas fechas y comenzar juntos el discipulado.
